Si aún no has probado las smashed potatoes, ¿a qué estás esperando? Estas papitas crujientes por fuera y cremosas por dentro se pusieron de moda hace un tiempo, pero en mi cocina han venido para quedarse.
Son perfectas como acompañamiento, aperitivo o incluso como plato principal si te vienes arriba con la salsa (que te recomiendo muchísimo). Y aunque pueda parecer que llevan su trabajo, te prometo que son facilísimas de hacer.
Vamos al lío:
Ingredientes:
Para las papas:
- Papas pequeñas (tipo para arrugar o de guarnición)
- Sal
- Aceite de oliva
- Pimienta negra
Para la salsa de yogur y cilantro:
- 2 yogures naturales
- 2 cucharadas de jugo de limón
- 1 cebolla roja pequeña
- Cilantro fresco (al gusto)
- 2 cucharaditas de ajo en polvo
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta al gusto
Preparación:
- Cocer las papas: Pon a hervir las papas en agua con sal durante unos 20-25 minutos (según su tamaño). No hace falta que queden completamente hechas, ya que terminarán de cocinarse en el horno.
- Aplastarlas con cariño: Una vez cocidas, colócalas en una bandeja de horno. Usa la base de un vaso para aplastarlas suavemente. Si quieres que la superficie quede más uniforme, puedes poner un trocito de papel vegetal entre el vaso y la papa.
- Dorar en el horno: Con una brocha, úntalas con aceite de oliva y espolvorea una pizca de sal y pimienta. Mételas al horno a 200ºC (calor arriba y abajo) durante unos 20 minutos, o hasta que estén doraditas y crujientes. Aquí el truco es vigilar para que no se quemen y queden en su punto perfecto.
- Preparar la salsa: Mientras las papas están en el horno, mezcla en un bol los yogures, el jugo de limón, la cebolla roja bien picadita, el cilantro fresco troceado, el ajo en polvo, la sal y la pimienta. Remueve bien y deja reposar en la nevera al menos 10 minutos para que los sabores se mezclen bien.
- Servir y disfrutar: Saca las papas del horno, sírvelas en un plato bonito (o directamente en la bandeja, que aquí no juzgamos a nadie) y acompáñalas con la salsa bien fría. ¡A disfrutar!
Espero que te animes a probarlas y que te gusten tanto como a mí. Si las haces, cuéntame qué tal te quedaron. ¡Buen provecho! 🌟